Liberarse a través de la risa

¡JAJAJA! ¡Cómo nos resuena y vibra por todo el cuerpo esa risa que nos sale de adentro del alma! Y que hasta a veces nos hace doler la panza de tanto reírnos… Qué liberador que resulta reírse hasta las lágrimas o contagiarse involuntariamente de una risa ajena. Catarsis. Diversión. Juego. Más allá de la emoción, ¿Qué efectos tiene la risa en nuestro cuerpo?

La ciencia afirma…

Según investigaciones científicas la risa previene el insomnio, los infartos, fortalece el corazón y los pulmones. También rejuvenece la piel, ya que tiene un efecto tonificante y antiarrugas, y produce una liberación de endorfinas que causa un efecto analgésico. Este último dato, no menor, cobra una relevancia muy especial en época de pandemia mundial. Donde no sólo la realidad se presenta como desconocida y peligrosa per se, sino que recibimos un bombardeo de información. ¿Cómo no recurrir entonces a un “analgésico” inocuo y gratuito como la risa?

¿Pero de qué nos reímos cuando nos reímos?

¿Te ha pasado que estás viendo una película y que hacen chiste que no te causa ni la menor gracia? Una de las características del humor es que es cultural. Hay ciertos chistes que apelan al inconsciente colectivo de un lugar, y que no causan gracia a las personas que no comparten esa idiosincrasia. Y es que en realidad la risa parece ser una emoción que tiene la función de mantener lazos sociales. Se trata de una expresión emocional no verbal que podría equipararse más con un sonido animal por lo “básico”, pero no por eso menos efectiva.  

“Me río con vos, no de vos”

También es cierto que en la era de los “memes”, muchas veces nos reímos de desgracias ajenas, tales como caídas o bloopers con animales. Resulta entonces interesante preguntarnos cuál es el límite a la hora de reírnos. Porque muchos chistes hacen referencia a aspectos físicos de una persona, y muchos otros denigran a minorías. Por lo cual podríamos, a través de nuestro humor, autopreguntarnos cuáles son nuestros valores y nuestra forma de habitar este mundo.

Uhhhh…reflexionar no es tan divertido, ¿volvemos al tema risa?

Nada mejor que la risa espontánea para liberar tensiones y estrés. Aunque también  quiero confesar que hay un ejercicio , que se llama “la sonrisa interior”, que me hizo sentir muy bien y lo practico cada tanto. Por lo cual deduzco que podemos de alguna forma reprogramar a nuestro cuerpo/mente para que se ponga en “modo satisfacción”. ¿Te animas a probarlo?

Ejercicio “la sonrisa interior”

Te lo resumo:

  • Buscar un lugar cómodo en donde sepas que no te molestarán
  • Cerrar ojos y respirar profundamente por la nariz, 2 o 3 minutos con la intención de calmar la mente
  • Imaginar que hay una gran luz encima de tu cabeza, como una gran estrella
  • Comenzar a sonreír e imaginar que frente a ti también hay alguien que sonríe
  • Poner la atención en el corazón. Sonreírle al corazón. Esperar que el te devuelva la sonrisa, poniendo tus manos sobre él, y sintiendo como el amor y la alegría se expanden
  • Sonreír a tus pulmones imaginando una energía de color blanco y cruzando las dos manos sobre el pecho
  • Sonreír a tu hígado visualizando una luz de color verde y poniendo la manos a esa altura
  • Ofrecer una sonrisa a tus riñones a la altura de las vértebras lumbares, visualizando una luz azul
  • Sonreír a tu bazo colocando tus manos a esa altura del cuerpo. Sonreír también a todo aquello que te genere preocupación, visualizando el color amarillo
  • Sigue conectándote con tu ombligo, llevando la atención a la parte baja de tu abdomen y de la espalda, respirando suave y profundamente
  • Trasladar tu sonrisa a tu columna vertebral y a todos los huesos del cuerpo , también a tus genitales y órganos reproductores. Llevar tu sonrisa a todas tus células y continuar respirando. Si sufres algún problema en algún órgano en particular, sonríele y visualízalo en perfecto estado mientras continúas sonriendo

Visita el artículo completo: “En qué consiste la sonrisa interior taoísta como técnica de sanación”